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martes, 15 de agosto de 2017

Entre el corazón y la mente

Siempre hay una batalla entre el corazón y la mente, que no gane el mejor… que ganen los dos. Cuantas veces nos hemos forjado un ideal, imaginando a aquel que un día llegue para llenarnos la vida de amor y de recuerdos maravillosos. Sin embargo, a la hora de la verdad, no logramos unir en afinidad los ojos y el corazón.

 Al principio, el corazón tiene más voz que la mente: El corazón suele empeñarse en amar, entregándose de manera plena a quien no nos corresponde de la manera en que quisiéramos. Y siendo así, llega el momento en que con la falta del cumplimiento de nuestros más profundos anhelos acabamos cayendo lentamente en agonía por no sentirnos a gusto. Cuando esto sucede, la mente poco a poco va ganando al corazón y llevándonos a darnos cuenta del error tan grande que cometimos al no hacer caso inicialmente a nuestra intuición y pensamiento. Con el tiempo escuchamos más a nuestra mente: Una vez nos damos cuenta de que debimos haber escuchado un poco menos a nuestro corazón y un poco más a nuestra mente, dejamos de sentirnos a gusto en la relación en que estamos, se nos va la paz, y se esfuma la sensación de sentirnos arropadas y cuidadas. Sufrimos cuando por fin nos damos cuenta de que nuestro príncipe azul no es tan azul como habíamos creído. Se rompe la imagen que teníamos de él, y con ello, se rompe también la imagen del mundo que teníamos. Todo cambia, nada nos parece igual, todas nuestras ilusiones y esperanzas se rompen.



Somos soñadoras, a veces incluso ilusas: Como mujeres, nos resulta muy fácil y natural llenarnos de sueños, ideales y anhelos. Entre esos deseos, está la de sentirnos protegidas por nuestro príncipe azul, que nada nos falte, que todo nos provea, que con sólo mirarnos a los ojos pueda leernos la mente y el corazón, que nos comprenda de tal forma que no necesitemos palabras…. En fin, somos soñadoras y a veces incluso fantasiosas.

El amor y la pareja perfecta: Lo cierto es que pese a nuestra cantidad de sueños, a veces la realidad supera nuestros sueños: No existe la perfección en el ser humano, pero sí la persona idónea para nuestra forma de ser. Nadie es perfecto, pero hay quien definitivamente lo parece cuando está a nuestro lado, pues en aquello que fallamos él nos compensa, y viceversa. Qué tipo de hombre debemos escoger: En nuestras manos está el escoger a alguien afín a nuestros deseos, a nuestra forma de ser, que nos complemente y motive a ser mejores. No nos fijemos tanto en lo externo, en que sea hermoso, lleno de virtudes superficiales… Lo que realmente importa es tener a nuestro lado a ese alguien maravilloso que no sea un adonis, ni un hombre lleno de riqueza, sino que solamente sea quien nos tome de la mano cuando así lo necesitemos, que nos abrace en medio de la noche cuando nos llegue el temor, que podamos descansar sobre su pecho, que sea responsable de nuestras vidas y sobre todo, que valore todos y cada uno de los momentos  que vivimos juntos, alguien que sepa tus deseos con tan solo mirarte a los ojos y se adentre en ellos para saber cuán grande es el sentimiento. Ese alguien maravilloso que sólo para ti será idóneo, porque será a ti quien amará inmensamente.

@carlenesantamar



domingo, 28 de mayo de 2017

Paciencia para encontrar el Amor.

Paciencia, si quieres encontrar al hombre ideal… podrás lograrlo, pero con paciencia. Hay buenas parejas, algunas que son de ensueño, tú puedes lograr formar una, pero con paciencia. Sigue leyendo …
Al principio a vida nos parece un cuento de hadas, que todo va saliendo a la perfección, pero obviamente no es así. Desde pequeñas nos enseñan que somos unas princesas y que nuestro príncipe azul está ahí afuera buscándonos. Podemos ver la vida en esta versión rosa, o podemos verlo como es en realidad. ¡Qué gran verdad! Cuando empezamos una relación de pareja, nos hacemos la ilusión de que puede que hayamos dado en el clavo, que encontrásemos al correcto, el príncipe encantador de nuestras vidas. Pero tras un tiempo, abrimos los ojos y nos damos cuenta de que no todo es tan bonito como nos parecía en un principio.
Por ejemplo: De repente un hombre joven, empieza a contactar contigo diciéndote cosas bonitas o simplemente elogiándote con tu mejor rasgo, “¡Hola!”, “Ojos bonitos” o “¡Preciosa, qué cuerpazo tienes!”. Tú te sorprendes y decides, por una curiosidad femenina natural, hablar y contactar con él. Al principio todo es maravilloso con él, y eso te lleva a conocerle un poco. Y por lo que llegas a conocerle, te gusta, y quieres conocerle más aún… Le preguntas cosas más íntimas y él también por tu su parte. Más tarde, en nosotras surge un pequeño cosquilleo cada vez que hablas con él, o cada vez que te elogia. Al final te lo terminas creyendo. Ahí llega el momento en el que no vemos y vivimos alimentadas de sus esperanzas, promesas y halagos.
Pero, ¿qué mal nos ha conducido a este problema? Él sigue tan feliz de tenernos, de tener una chica tan guapa, pero a medida que va pasando el tiempo, te exige más. Muchas más cosas y tú, al estar ciega, se las das todas. Sin importar lo que cueste. Se lo das todo por un “eres mi vida” o por un “te quiero”. Y aunque muchas mujeres digan que no a esta altura del artículo o digan simplemente “a mí no me pasa eso”, es mentira. A todas nos ha pasado, nos está pasando, o nos pasará. Porque toda mujer ha nacido con un velo rosa de bondad y generosidad, y esto es lo que utilizan muchos hombres para conseguir un único fin: usarnos. Es feo, es muy malo sentirse usada pero, ¿qué mujer no se ha sentido así alguna vez? Por tanto, para esto he llegado a encontrar un único remedio posible.

La paciencia es la que nos da la sabiduría de que tarde o temprano tendremos la oportunidad de encontrar a nuestra pareja ideal. Podemos esperar mucho o poco, pero nuestro esfuerzo, y nuestra voluntad, siempre tendrá su recompensa. Puede que digáis: “No soy una mujer paciente” o “nunca encontraré a mi hombre ideal. Eso sólo ocurre en las películas”. Pero piensa, ¿qué son las películas si no historias basadas en algo que sucede? Pues las películas son un reflejo de las vidas de nosotros mismos. Así que, sí se puede llegar encontrar nuestra pareja ideal si vamos de mano con la paciencia.

sully sullivan. para meditar:


miércoles, 29 de marzo de 2017

Aprende a estar Sola

“La soledad es una buena consejera, estando sola sacas lo mejor de ti. La soledad es silenciosa, y te obliga a reconciliarte contigo misma y con todo el mundo. No hay porqué tenerle miedo a la soledad, pues puede llegar a ser tu mejor alidada.”
 No es malo estar sola; a veces es bueno estar sin amores, sin tantos problemas, o simplemente estar pensando sin tener que vivir a través de otra persona. He decidido estar sola por un tiempo, es algo que se puede hacer, incluso estando acompañada.
Quiero estar sola, para pensar, para saber y decidir qué hacer sin sentirme encerrada entre paredes y haciendo aquello que no me gusta. Quiero sentirme libre para ser yo misma, para descubrirme, para hacer lo que me gusta, e irme a cualquier lugar donde sólo estén las personas que yo quiero, mis padres, mis amigos, poder volver a hablar con ellos sin la presión de estar mirando relojes y horarios… quiero sentir libertad dentro de mi alma, quiero hacer aquellas cosas que ya tenía olvidadas, volver a reír hasta que me duela la panza, volver a caminar por las calles sin malos pensamientos hacia nadie… Verme muy guapa y mirarme en los cristales de los escaparates y sentir que nunca he dejado de ser linda aunque muchos traten de decirme lo contrario; con esa clase de personas no quiero estar.
Quiero alejarme de personas tóxicas que hacen mal para el espíritu, de los ruidosos que hablan mucho pero no dicen nada, y de toda persona nociva en mi vida… quiero fuera a todo aquel que no me haga ningún bien. También he optado por saber dar el cariño: tanto me dan, tanto doy; si no se preocupan por mí, yo tampoco lo haré, porque me amo más que a nadie y siempre creo merecer lo mejor. Y aunque es cierto que por mucho tiempo he vivido sometida a otras personas, esta vez seré yo quien decida mi vida.
Nada de sentirme deprimida ni amargada, porque eso es lo último que quiero ser; al contrario, yo soy una mujer feliz por abrir los ojos ante la vida y verla con los colores que yo quiera ponerle. A causa de mis malas experiencias podría ser una amargada deprimida, pero no soy así porque he decidido ser libre del pasado y las circunstancias, he tomado las riendas de mi vida, y seré yo quien decide sobre mi cuerpo y mente. Yo decido ser feliz. Puedo hacer todo esto sin perder mi corazón. Mi corazón siempre está abierto a recibir amor y a entregarlo a quien se lo merece, quiero tiempo para deshacerme de toda la mochila que por mucho tiempo llevo cargando, quiero sentirme liviana y dispuesta a dar lo mejor de mí. Siempre he pensado que las mejores decisiones de nuestras vidas se toman cuando estás en silencio y a solas, cuando te encuentras contigo misma y sabes que puedes mejorar tu estilo de vida.

Nunca se puede olvidar el pasado, pero tampoco hay que vivir en él, tengo la suficiente madurez como para volver a empezar nuevas etapas en mi vida, y así lo voy a hacer. Amiga, te escribo estas líneas porque quiero que pienses que siempre se puede volver a construir un mejor mundo para ti y los tuyos, no importa como seas, siempre serás una bella mujer mientras te ames a ti misma. Hay que lamerse las heridas, sacudirse y empezar una nueva vida, verás que hermosa será si tú lo haces por voluntad y no por imposiciones…

Pinterest: Valeria Rodríguez:

martes, 21 de marzo de 2017

Si no tengo pareja, no puedo ser feliz

Parece que para ser felices necesitemos estar con alguien… y todo ese tiempo de espera antes de tener a alguien especial a nuestro lado sea un suplicio por el que nadie debiera pasar. Que si no tenemos pareja, al hombre correcto en nuestras vidas, no podremos ser ni completas, ni sentirnos realizadas, ni mucho menos felices. Mientras estemos solas, nos sentimos solas, desgraciadas y fracasadas. Pues no, no debiera ser así; y no lo es.
 ¿Sabes? Para ser feliz no necesitas de nadie más, basta con que emprendas el intento de vivir la vida de manera plena; no tienes que seguir esperando la llegada de ese príncipe azul para poder sonreír. Aunque te parezca lo contrario, no necesitas que alguien te haga feliz, eso es algo que te puedes hacer a ti misma.

Cuando estás ofuscada en tu soledad, la bruma que sientes en tu vida te impide ver más allá de lo que esperas y aún no tienes. Esos sentimientos te impiden ver lo bueno que hay a tu derredor, no te deja ser feliz, ni disfrutar de la vida con todo lo bueno que tiene, pues no le ves nada especial ni al sol, la calidez de su luz, y todo lo que tienes te parece insuficiente, insatisfactorio. Vivir esperando el amor es vivir lamentando estar sola: Si crees que para ser feliz y sentirte bien contigo misma necesitas a alguien a tu lado, vivirás una triste amargura de no sentirte nunca completa. Pero para ser feliz, no tienes porqué pasarte las horas y los días esperando a aquel hombre que esperas que llegue a tu vida. Es horrible vivir así, ansiosa por que llegue un hombre a tu vida para que tú puedas ser al fin, completa y feliz. No tienes que pasarte las horas, días, meses o años esperando para ser feliz el día en que llegue la persona correcta. No necesitas que nadie te de felicidad, eso es algo que ya te lo puedes dar a ti misma. Y si eres ya feliz, seguramente esa persona que te complementa llegará antes, pues una persona que se vale por sí misma y que puede ser feliz estando sola, es más atractiva, vistosa y exitosa a los ojos de los demás. No te castigues siendo infeliz hasta no tener pareja, no te empeñes en seguir lamentándote por lo que tienes o no tienes, ni buscando pretextos para no sentirte llena y complacida. No merece la pena. Deja de buscar el amor fuera… ¡búscalo dentro de ti! Sal al nuevo día y mira la maravilla de Dios en cada rayo de sol, en cada trinar, en cada flor, en la sonrisa de un bebé… ¡Todo tiene su belleza oculta!  ¡Todo tiene su motivo para hacerte sonreír y ser feliz! No necesitas que un hombre te de felicidad, para eso estás tú misma. Sólo tienes que hacer el intento, y cuando te des cuenta tu vida dará un giro y entonces entenderás que la felicidad sólo puede encontrarse en una misma. Cuando te des cuenta de ello comprenderás que puedes sonreír, sola o acompañada… porque tú misma serás tu propia fuente de alegría.


Viaggiava durante il tramondo, ascoltando il rumore del sole che muore.:




miércoles, 8 de marzo de 2017

Alejaré todo lo malo de mi vida.

Alejaré todo  lo malo de mi vida.
Cosas, personas, lo que sea… si no me hacen bien, fuera, no quiero que sigan siendo parte de mi vida.
“Hoy mi día será diferente, limpiaré los vidrios de mi corazón, para que le entre luz y pueda brillar.”
Aleja todo lo que te da dolor y causa penas en tu vida. Con este pensamiento debes empezar tu día a día.

No te acerques a lo que no te hace bien, lo que te confunde y te trae problemas. Esas cosas sólo te provocan ansiedad y temor en el corazón. Aléjate de quienes siempre traen problemas y malestar.
Toma distancia de quienes te hacen dudar y sentir mal.
Aléjate de las personas que no te dejan ver lo maravilloso que es vivir en este mundo.
Aun con todas las dificultades de la vida, hay que tener una actitud positiva, seguir adelante y no fijarse demasiado en lo malo.
Si así lo haces conseguirás la felicidad, tener ilusiones y el amor de los tuyos.

Hay personas que sólo se aprovechan de ti, aléjate de ellos: Hay personas que nunca podrán gozar de la vida, las ilusiones ni del amor. Son también quienes tampoco te dejan a ti ser feliz: No tienen esperanza en la vida, se pasan la vida señalando lo malo, sólo son capaces de considerar lo negativo y no ven motivo de seguir adelante con los problemas de la vida.

Siempre se ven como víctimas, y buscan tu constante consuelo y ayuda por lo que les parece ser una vida tan injusta que les ha tocado precisamente a ellos. Si estás matándote por alguien así, no sigas, son un pozo sin fondo, nunca tendrán suficiente de ti.

Aléjate de quien siempre envidia a los demás: Aléjate de los que envidian tu vida, los rencorosos, los malos corazones, los que abrazan y sonríen falsamente, y los que constantemente a sí mismos se hacen se hacen llamar amigos y buenas personas. Ten cuidado con los que dicen quererte y amarte, las palabras son sólo eso, pero lo que importa son los hechos. El mundo está lleno de falsos e hipócritas, pero también hay gente que merece la pena tener a tu lado, personas que quizás no te saluden todos los días, pero que sabes que estarán ahí para ti si un día los necesitas.

Aprende a distinguir y te evitaras sufrimientos
Para ser buena con los demás, primero has de serlo contigo misma: Si vas a tener miedo por algo, a comerte la cabeza con algo, o a pasar el día pensando en algo… que sea por lo tuyo propio, no por problemas que no son tuyos. Cada cual tiene sus propios problemas, es bueno ayudar y colaborar con todos, pero no puedes vivir sacrificándote por los demás si tú ya tienes tus propios problemas, deja que ellos también se esfuercen, que intenten arreglar su situación por ellos mismos, es  su vida después de todo. A veces nos pasamos de buenas, y eso no está bien porque nos descuidamos a nosotras mismas. Si conviertes todos los problemas de los demás en los tuyos propios, acabarás sin vida, no tendrás bienestar. Aprende a escuchar sin involucrarte, es posible que así seas de más de ayuda. Deja que aprendan a solucionar sus propios problemas, aunque se den batacazo antes de lograrlo. Sé buena con quienes te merecen: No hagas los problemas de los demás los tuyos propios, pero tampoco seas una egoísta: abre tu corazón para que puedas tener bondad y humildad con los que de verdad están cerca de ti, para que sepas cuando ayudar o dejar pasar. Siembra en tu vida semillas de buenas acciones, de felicidad y bondad; verás que crecerán bellas flores y se convertirán en tus jardines preferidos. Una buena siembra da para poder recoger en el futuro, y es algo que también alimenta tu alma y corazón. Consejos finales: Borra la tristeza de tu cara, no dejes que las lágrimas sean lo primero que veas cada mañana porque no estás contenta, -arregla tu vida. Nadie puede vivir sólo por los demás, sé buena ellos, pero primeramente contigo misma. No vivas con tristeza, sé optimista y verás que tu mundo será de los colores que tu misma escojas. Sé esa persona que a todos les gusta conocer, personas que son escasas y dejan un buen recuerdo en los demás. Alguien llena de vida, felicidad, amor propio, y amor por los demás. Algún día tendrás problemas, y si les tratas bien podrás recurrir a ellos. Aleja de ti las lágrimas, hoy es el mejor día para recomenzar a caminar por el sendero de la vida, en dirección a la felicidad.
Besos al sol:


viernes, 24 de febrero de 2017

Nadie que te haga sentir mal te merece

Eres mujer, eres valiosa y entregas amor en abundancia. Si no recibes amor, si estás quedando en el olvido, si ya no eres apreciada, si todo son críticas hacia ti y si todo quedó en promesas incumplidas que el viento se llevó… entonces recibes menos de lo que mereces y necesitas. Nadie que te haga sentir mal te merece.
 Nadie que te haga sentir mal te merece. Muchas veces descuidamos el amor, lo dejamos abandonado, dejamos de pensar en nuestra pareja, sólo importan nuestros problemas y todo lo demás nos sobra
 Mientras ambos se alejan, también se van alejando los corazones y las promesas… se cae en forma muy triste, supone mucho tiempo de esperas que se vuelven eternas, de planes, de sueños que al final quedan en la nada…
Es difícil recuperar el tiempo que se va, pero lo más triste del amor, es que aunque cada persona ama de distinta forma, siempre esperamos que nos amen como nosotros amamos.
 Pero eso es muy difícil, sólo tú sabes amar de esa manera, cuando ya sientes ese vacío que deja un amor, es mejor alejarse, pensar que las palabras no eran tales, así que a volver a vivir y empezar la vida sin esa persona.
Nadie debe dejarte sin ganas de nada, la persona que pierde es la que se va, porqué tú nunca te has ido, sólo que no te supieron apreciar, hay que dar olvido a esa relación…

Nadie que te haga sentir mal te merece. 

Untitled | Flickr - Photo Sharing!:

lunes, 13 de febrero de 2017

No dejes para mañana los “te quiero”

A veces nos perdemos muchos momentos de la vida por vivir encerradas en nuestras emociones, en nuestras cosas, aferradas al trabajo o al hogar, dejando que el mundo gire… Hacemos como que no nos importa lo que suceda afuera, hasta que de pronto nos damos cuenta de que hemos dejado pasar momentos que de verdad valían la pena y no los hemos vivido por el simple hecho de estar encerradas en nosotras mismas. No expresamos nuestros sentimientos ni dejamos un “te quiero” o un “te extraño” a quien amamos, porque creemos que ahí estarán siempre esperándonos… pero no es así.
Tenemos que aprender a dar amor, a decir “te quiero”, porque un día esa persona que tenemos a nuestro lado podría ya no estarlo, y una vez no lo está ya es demasiado tarde para expresárselo. Cuando así sucede, los “te quiero” no dichos se te quedan atascados en la garganta, te arrepientes de no haberlo dicho, y te preguntas qué cosas hubiesen sido diferente si en lugar de ensimismarte en ti misma los hubieses dicho.
Es necesario entender que la vida es efímera, que “hoy” tenemos que darlo todo de nosotras mismas. ¡Deja que salga a la luz todo ese caudal que llevas dentro! ¡Demuéstrate y demuestra a los demás de qué estas hecha!
 ¡Que la vida no te encierre en esas cuatro paredes, ni te cierre los labios y los ojos para callar y no mirar todo lo que está a tu alrededor! ¡Hay personas que sufren y nos necesitan! ¡Hay personas que sonríen y esperan verte sonreír!  ¡Qué importa si por dentro tienes tristeza! ¡Vístete de luces y llena de color tus mejillas!


Sal a la calle y sonríe a tu paso porque vas segura y plena… no dejes para mañana tus proyectos y tus metas ni dejes para mañana esa sonrisa que enamora.  No dejes para mañana ese “te quiero” colgando de tus labios, porque quizás mañana ya sea tarde y no te puedan escuchar… Y aunque no pase nada drástico, como que en un futuro ya no estén a tu lado, mañana podrías quedarte con la duda de cuán diferente y mejor sería todo si no te hubieses guardado tus muestras de cariño y las hubieses sabido entregar a las personas que te importan. Exprésate, no te guardes para mañana los “te quiero”.


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