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lunes, 30 de enero de 2017

Princesas y Sapos ...... Cuento de Hadas

Al final, a pesar del dinero, la salud y todo lo demás, lo que todas andamos buscando es amor. Buscamos un amor que convierta nuestras vidas en el cuento de hadas que nos contaron de niñas, donde el sapo se deja besar, se convierte en nuestro príncipe y se viene a vivir con nosotras.
 El amor es el verdadero motor de la vida (de todos y todas). Y cuando por fin encuentras a tu sapo, cuando por fin él decide elegir su lado en la cama y te pide sitio en el armario para colgar su chaqueta de cuero cochambrosa y hecha jirones… justo entonces, empieza la aventura de verdad. Y no importa de qué manera decidas comunicar al mundo entero que le quieres: no importa si decides no casarte, o sí hacerlo y vestirte de ninfa de los bosques. Nada de eso importa en realidad. Lo verdaderamente importante es que el amor en tu relación sea auténtico. Lo importante es que empieces la aventura al lado de alguien que sepa hacerte feliz. Porque en el amor, como en todo en esta vida, hay dos caras… Y a veces no habrá lugar para las risas y las caricias entre sábanas… y en ocasiones te asaltarán las dudas y los miedos. Y cuando esos terribles momentos lleguen a tu vida, necesitarás a tu lado a ese “alguien” realmente único y especial que sepa recordarte por qué comenzó vuestra aventura…


Así que si estás pensando en casarte o en no hacerlo, párate un segundo, mírale y cierra los ojos… y si aun así sigues imaginado una vida entera a su lado, si aun así no te importa que cada mañana te deje la ropa sucia en el suelo del baño, si a pesar de todas tus dudas y temores no imaginas la vida sin él… entonces pídele QUE TE BESE como nunca nadie antes lo haya hecho… y prepárate, porque lo que aún no te habíamos contado de los cuentos infantiles es que cuando un sapo se decide a besarte, su poder es tan grande que acabará rompiendo el hechizo. Y aquí es cuando empieza el verdadero cuento, el del Sr Sapo y la Rana que una vez fue princesa…

 Annie Leibovitz: Disney Dream Portrait Series - Zac Efron Vanessa Hudgens (Prince Phillip Princess Aurora):

sábado, 14 de enero de 2017

Me equivoqué, escuché a otros y te perdí

Me equivoqué, escuché a otros y te perdí 

A veces es necesario dejar ir el pasado, soltarlo de nuestra vida y reiniciar con ímpetu y afán, creyendo que hacemos lo correcto. Hay personas que nos fallaron cuando más les necesitábamos, y personas a las que nosotras mismas les fallamos cuando más fuertemente debíamos haber creído en ellos. Pero la vida sigue, con los errores de los demás y los nuestros propios.

Dejé que las intrigas y los comentarios de quienes consideré mis amigos hicieran trizas mi corazón y mi vida… alejando de mi lado a quien amé entrañablemente. No quise escuchar, me cerré a sus palabras, ni quise recibir sus detalles, los que a diario me inundaban con sus constantes “te quiero”.

 Hoy vinieron a mi  mente tantas cosas y tantos recuerdos que no sé si hago lo correcto: no sé si le hace bien a mi vida enterrar ese sentimiento que no me deja de rondar la mente y el corazón. Son recuerdos que aprisionan mi corazón de tal manera que todo mi ser se vuelca en añoranzas. Me hace pensar que todavía le amo, que ha sido tan fuerte el sentimiento que nos unió que no logro superarlo, pese a que siempre diga que ya le he olvidado. A veces me pregunto si sería mejor no pensar, no sentir nada… ¿Está mal lo que siento?

No lo sé, solamente estoy consciente de que fue el amor más grande en mi vida y a veces quisiera volver al pasado y darle una oportunidad. –En su tiempo no lo vi-

¿Hoy?
Sé que es imposible volver al ayer, sé que es imposible porque no puedo dar marcha atrás y rehacer lo perdido… porque a través del tiempo he podido darme cuenta de que cometí un error: creer más en terceras personas que en quien me demostró día a día lo grande de su amor.



Es por eso que hoy dejaré atrás ese pasado. Sé que cometí errores, pero aun así también merezco ser feliz… y en el futuro confiaré un poco más y no dejaré que nadie interfiera en mi vida. 
annasophiad123:



domingo, 8 de enero de 2017

Por que nos estancamos en la vida

¿Sientes que tu vida está estancada? ¿Llevas tiempo sin realizar cambios, ni perseguir metas? Si es tu caso, sigue leyendo, porque el miedo a sentir dolor si algo va mal, provoca que nos estanquemos en la vida…

Cuando miras las fotografías de antaño, ves la imagen de una mujer más joven, pero no sólo en lo físico sino que también en lo emocional. Tal vez mires las fotos y veas unos ojos llenos de ilusiones, metas, propósitos y felicidad…

¿Recuerdas esos objetivos que tenías? Eran muchas y fabulosas. Sin embargo, pocas de ellas alcanzaste. En el sendero las cosas no salieron del todo bien y te traicionaste, abandonando tus sueños. Hoy al ver aquella mujer que fuiste alguna vez, te sientes detenida, estancada y paralizada. ¿A qué cosas te vendiste? ¿Qué hiciste más importante que tus deseos? Nos estancamos por intentar evitar el dolor: Una de las particularidades de los seres humanos es nuestra capacidad de evadirnos. Y cuando tenemos la sensación de tener grilletes en los pies que detienen nuestro andar; es porque hemos elegido desviarnos de la ruta, tomar un atajo… algo que duela menos. Cuando sentimos que nos hemos estancado en la vida, suele ser porque por miedo a sufrir o llevarnos un revés, dejamos las cosas como están.

La vida estancada: El sexo, las compras, la comida, el alcohol, las drogas y el trabajo en exceso se convierten en algo que nos ayudan a evadir momentáneamente el dolor.  ¿Qué queremos evitar? Que nos duela. Queremos vivir sin dolor. El dolor lastima, el dolor duele, y no queremos experimentarlo, porque nos han inculcado el pensamiento de que lo que duele no sirve, que sentir dolor es signo de fracaso, y sobre todo, que no lo vamos a poder superar. Por miedo al dolor, evitamos demasiado: Nos han ofrecido una vida de ficción. Porque el dolor duele y no siempre es malo, es parte de la naturaleza de vivir. Con dolor nuestra madre nos parió, y con dolor fuimos capaces de abrirnos camino a una nueva vida fuera del útero, ese mismo dolor fue el que nos permitió afrontar la respiración por primera vez, y el que nos sacudió el alma cuando nos cortaron el cordón umbilical y nos separaron de mamá… y sin embargo, nos mantuvimos vivos. Si siendo tan pequeños lo logramos, ¿qué te hace pensar que ahora no serías capaz de enfrentarte al dolor? El dolor es necesario, porque nos da razones para seguir, porque las experiencias que nos duelen son restas y sumas de la vida que nos permiten crecer. El dolor nos ayuda a tomar pasos: Si hoy te sientes detenida, es simplemente porque elegiste congelar tu vuelo, reservando el dolor para otro momento, para cuando estés lista, preparada… pero lo único que has logrado con esta demora, es agregarle una cuota más de dolor a tu existencia. ¡Sé libre para vivir, reír y sentir dolor!



Si te permites simplemente sentir lo que venga, vas a fluir con la vida, no estarás estancada. Tu naturaleza es evolucionar, cuando intervienes caprichosamente porque las cosas no son como deseas, entonces involucionas. Cada pasaje de nuestra historia por más dolorosa que sea nos trae crecimiento personal. No te distraigas, disfruta de todas las bendiciones que el universo tiene para ti, incluso de esas que en el principio parecen fatales, el tiempo te muestra que era lo mejor para volverte libre y plena. 
VERANO....❤: